El premio Pritzker es considerado desde su
creación (1979) el “Premio Nobel de la arquitectura”, el propósito de este
premio es “Honrar a arquitectos vivos cuyo trabajo demuestra la combinación de
las cualidades de talento, visión y compromiso, que han producido consistentes
y significativas contribuciones a la humanidad y al entorno construido a través
del arte de la arquitectura.” Entonces, me pregunto, ¿De verdad el trabajo
galardonado de estos arquitectos cumple con estas premisas o todo es simple
estrategia de mercadotecnia?
A lo largo de este ensayo expresaré mi
opinión particular acerca de este tema que, creo yo, va más allá de obtener una
medalla de bronce.
El “star system” o “sistema del estrellato”,
enfocado a la arquitectura, es cuando un arquitecto aprovecha su posición para
poder promoverse.
Dicen que “de la vista nace el amor” y creo
que los juicios sobre un elemento arquitectónico se forjan en su mayoría con
esta misma idea, si la envolvente de un edificio no satisface los cánones
estéticos establecidos o no es lo suficientemente llamativa, no se toma en
cuenta aun si resulta ser funcional y cumple con satisfacer las necesidades del
habitador.
Distintas corrientes han sido las causantes
de estas apreciaciones; el deconstructivismo, el art nouveau, el
neoplasticismo, el barroco, el expresionismo… Todas ponen en primer plano la
envolvente y la ornamentación y se olvidan del interior.
Hoy en día
los medios de comunicación influyen mucho en la forma en que se percibe
la arquitectura, se le da mayor importancia a la imagen de un edificio que a su
utilidad.
En los concursos se obliga a los arquitectos
a generar gran cantidad de apoyos visuales y gráficos para vender su proyecto,
y si hay alguien que no está involucrado con el proceso de diseño o desconoce
el porqué de la concepción del edificio, va a juzgarlo por cómo luce.
A consecuencia de esto muchos crean
envolventes presuntuosas sólo para encajar en este estereotipo de belleza.
Lamentablemente un premio Pritzker se usa
como una “marca”, da mayor validez ante los demás y un “sello de aprobación”
que corrompen la arquitectura ya que la cantidad importa más que la calidad.
Generar edificios “icónicos” por generar
buena imagen y buscar destacar en una competencia de extravagancias, sólo habla
de un arquitecto superficial e interesado en entrar al gremio de élite donde
importa más la majestuosidad y el derroche de recursos que las aportaciones que
pueda tener a la sociedad.
Esto deriva en que se busquen arquitectos más
por la fama que estos puedan tener o por el nivel que va a dar a una ciudad una
obra por tener su firma, que arquitectura que proponga soluciones a los innumerables
problemas actuales.
Apoyo totalmente las ideas de que “la forma
sigue a la función” (Bauhaus, 1919-33) y que “menos es más” (Mies van der Rohe).
Al practicar el ejercicio de la arquitectura se parte de una necesidad y es
prioritario satisfacer esta necesidad, aplicar nuestros conocimientos para
optimizar espacios y no divagar con elementos innecesarios.
Los avances tecnológicos y los nuevos
materiales deben ser orientados a dar mayor calidad al trabajo de la
arquitectura, a generar espacios más cómodos y funcionales y al mismo tiempo hacer
del edificio un elemento que aproveche estas tecnologías en beneficio no sólo
de sí mismo sino del medio ambiente.
Creo que es esencial para un arquitecto no
olvidar el propósito principal de su profesión.
El arquitecto debe ser humilde en su
práctica, reconocer que su trabajo es para la sociedad, no perder esa parte
humanitaria y de servicio.
La arquitectura es un arte que no se puede
prostituir y rebajar como lo han hecho, tiene un valor que va mucho más allá
de lo monetario.
BIBLIOGRAFÍA
The Pritzker Architecture Prize. (2016).
Purpose. 31/08/16, de The Hyatt Foundation Sitio web: http://www.pritzkerprize.com/about/purpose
Xavier Delanoue. (2013). LA
ARQUITECTURA COMO ESPECTÁCULO: LA HEGEMONÍA DEL STAR-SYSTEM. 31/08/16, de ¡Viva
la Crítica! Sitio web: https://criticaesarq.wordpress.com/2013/03/04/la-arquitectura-como-espectaculo-la-hegemonia-del-star-system/
WILLIAM J. CURTIS. (2008). La
crisis del 'star system'. 31/08/16, de El país Sitio web: http://elpais.com/diario/2008/04/12/babelia/1207957150_8
Buen trabajo
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